Cumpliendo el sueño de ser un mejor país con Máquina de sueños



Más de 1600 asistentes entre padres de familia y profesores de colegios del corregimiento de San Antonio de Prado de la ciudad de Medellín, disfrutaron “Maquina de Sueños”, en las instalaciones del Colegio Empresarial, y con el  apoyo de su rector, Ramón Echeverri.

El evento, contó con la participación del Presbítero Wilmar Galeano, y el sub secretario de la secretaría de educación de Medellín Jorge Iván Ríos.
En alianza con el Núcleo educativo 937, y su director Alexander Arias,  se sigue llevando un mensaje restaurador a las diferentes instituciones educativas y sus comunidades, para lograr una articulación de la educación y la paz direccionados a la construcción de un futuro con justicia social y garantías de no repetición.

Una vez más nuestro director Alejandro Toro y su Máquina de sueños, remueve la esperanza e incentiva a lograr lo inimaginable, así Avanza Colombia.

El rector de la Institución dio apertura al evento con una reflexión sobre la paz:

PARE…PIENSE…PASE…REFLEXIÓN SOBRE LA PAZ.

“Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica, yo sugerí la mejor de todas, la paz”. Albert Einstein.

Es un honor y un placer estar hoy entre ustedes. Me alegra y emociona realmente de ver diferentes  estamentos  que han venido de diferentes instituciones para encontrarnos en un lugar donde se forma y se educa al ser humano de manera integral, es decir, en el ser, el hacer y el convivir. Como dice nuestro lema institucional: Educamos para la vida…Porque la vida es toda una empresa.

Desde tiempos inmemorables, la paz siempre ha jugado una dura batalla contra el caos, la destrucción y la guerra.

La paz es un valor fundamental en la vida de las personas, de las familias y de las naciones, es el fruto de saber escuchar, de entender las necesidades, es lograr la armonía de las personas consigo mismas, con la sociedad y la naturaleza.
La responsabilidad no descansa sólo en los líderes de nuestros países o en aquéllos que han sido elegidos para hacer un trabajo concreto. La paz está individualmente en cada uno de nosotros. Cuando nuestra comunidad está en un estado de paz, esta paz puede ser compartida con nuestras comunidades vecinas. Cuando sentimos amor y responsabilidad hacia los demás, esto no sólo hace que los demás se sientan amados y valorados, sino que nos ayuda también a nosotros a desarrollar paz y felicidad interior. Y hay maneras en las que podemos trabajar conscientemente para desarrollar sentimientos de amor y responsabilidad. Para algunos de nosotros, la forma más efectiva de hacerlo es a través de las prácticas cotidianas. Para otros, pueden ser prácticas esporádicas.

Hoy, la paz se toma la palabra, para nombrar nuestra realidad, nuestro sentir y nuestro pensar. Es el momento donde debemos darnos una mirada personal, profesional, familiar y social, sabiendo que no estamos solos en el mundo, y por tanto, nos involucra el bienestar del ser humano, de las personas que comparten o no, nuestro actuar, sentir y proceder.

Ahora, no podemos concebir la paz sin otra parte fundamental- La realidad de nuestras vidas, que nos hace saber que somos indispensables en la existencia, y que nuestras vidas dan cuenta de  nuestros actos y tienen una responsabilidad grande de fomentar y practicar  el respeto, la libertad y la Paz, en un estado integral de convivencia, reconociéndose como parte fundamental del medio en que interactúa.

Ahí comprenderemos el sentido de la existencia humana en torno a la conciencia moral a la Paz que nos convoca hoy aquí, para ser interiorizada, sentida y reflexionada.

Entonces la Paz se convierte en un “deber impostergable; como mandato sagrado de reconciliación entre hermanos. La paz se hace exigencia ética por encima de protagonismos, partidos políticos, cultos religiosos, honores militares, insurgencia guerrillera o debate de diversas ideologías, entre muchos otros.

La paz es aliada fundamental de:

Justicia social, armonía familiar, derechos y deberes, equidad, solidaridad, principios, valores personales, familiares y sociales, entrega, amor, compromiso, lealtad, vocación, cooperación, disciplina en todos los campos y estamentos, fundamental en el alimento espiritualidad.

Que este maravilloso encuentro deje tatuado en nuestros corazones una huella imborrable referida a la paz.


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